Los calamares en salsa son un plato reconfortante, perfecto para mojar pan y sorprender a cualquiera. La clave aquí es la cocción: o se cocinan muy rápido (salteados) o se guisan a fuego lento para que queden tiernos como la mantequilla.
Aquí tienes una receta clásica con una salsa de tomate y vino que nunca falla.
🦑 Calamares en Salsa de la Abuela
Tiempo: 40-45 minutos | Dificultad: Baja-Media
Ingredientes
1 kg de Calamares limpios (cortados en anillas o trozos).
1 Cebolla grande picada fina.
2 dientes de Ajo laminados.
150 ml de Tomate triturado (natural o frito).
100 ml de Vino blanco (uno seco va genial).
1 Hoja de laurel.
Sal, pimienta y una pizca de azúcar (para la acidez del tomate).
Opcional: Una pizca de pimentón dulce.
Preparación paso a paso
Sellar el calamar: En una cazuela con un chorrito de aceite bien caliente, saltea los calamares un par de minutos hasta que suelten el agua y cambien de color. Retíralos y reserva el líquido que hayan soltado.
El sofrito (la base del sabor): En la misma cazuela, añade un poco más de aceite y sofríe la cebolla y el ajo a fuego suave. Queremos que la cebolla se caramelice y quede transparente (unos 10 minutos).
Añadir el color: Incorpora el tomate y la hoja de laurel. Cocina unos 5-8 minutos hasta que el tomate pierda el agua. Si usas pimentón, échalo ahora, remueve rápido para que no se queme y añade enseguida el vino blanco. Deja que evapore el alcohol (2-3 minutos).
El guiso: Devuelve los calamares a la cazuela junto con el jugo que soltaron. Si ves que falta líquido, añade un pelín de agua o caldo de pescado. Tapa y deja cocinar a fuego lento unos 20-25 minutos.
Punto final: Prueba la salsa, rectifica de sal y añade la pizca de azúcar si el tomate está ácido. La salsa debe quedar trabada (espesita).
💡 Consejos para un resultado de 10
¿Están duros? Si al pincharlos notas resistencia, dales 5-10 minutos más. El calamar tiene un punto en el que parece "goma", pero con paciencia siempre acaba ablandándose.
La guarnición estrella: Este plato pide a gritos arroz blanco o unas patatas fritas en dados añadidas al final para que absorban la salsa.
El toque picante: Si te gusta el rock & roll, añade una guindilla al sofrito.
¿Prefieres esta versión clásica de tomate o te gustaría probar los famosos calamares en su tinta?
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